Historia
reciente
Viajo
todos los días por la mañana en un minibús desde el Oeste de la ciudad al
centro, y regreso todas las tardes con el mismo medio. Este tipo de servicio uno
lo toma para ganar en calidad de vida, tiempo y descanso.
Hace
unos meses un nuevo chofer comenzó a tener actitudes típicas de un
conductor en una autopista saturada de autos y de nervios. Volantazos para
moverse violentamente de un carril a otro, peleas con otros conductores en
las que siempre ambos tenían razón. Y en los regresos solía andar por la
banquina, entre el carril lento y el guarda riel donde centímetros más allá
se veían debajo las canchas de tenis, y casas a las que podíamos sentirnos
invitados en cualquier momento. De hecho este mes a ese chofer lo echaron,
cambio el minibús y comenzamos a viajar con otro.
Y
otra vez por la banquina. El regreso por la banquina parece algo asumido por
todos. Pasar entre grandes camiones y el vacio parece ser el nuevo deporte
nacional.
Alpargato
terapia para los conductores, mi vida está en juego.
Gui
04/09/2009