Remitiendo
al origen natural de este espacio he leído la semana pasada un maravilloso
escrito de José Saramago, publicado en su blog (cuaderno.josesaramago.org),
titulado "Historias de la emigración".
Sin lugar a duda Internet como
alguna vez oí: disminuye las grandes distancias, aunque extiende las
cortas.
El globo es uno solo y sus migraciones se encuentran
estrechamente relacionadas por propia razón de ser, por influencias temporales e
históricas; producto de ello es que tienen semejanzas tan profundas en sus
condiciones y resultantes. La simple diferencia habida entre las migraciones
realizadas en el sur europeo -y norte africano- y las cercanas producidas hacia
y dentro de nuestro país, es de carácter político-geográfico. No encontramos al
norte de nuestro país un río Bidasoa, ni al Mar Mediterráneo que separe
“nuestras tierras de las ajenas”; aunque sí podemos recorrer una extensa
cantidad de regiones altamente hostiles al hombre moderno. La diferencia es
geográfica; pero, no es el terreno a atravesar lo que vale, sino la respuesta
social. No es ingenuo el desafío de Saramago: "Que tire la primera piedra quien
nunca haya tenido manchas de emigración ensuciándole el árbol genealógico… "-y
nada queda por decir de nuestro continente-, la migración se encuentra presente
en algún lugar de nuestro árbol y en numerosos casos se acopla a esta el
mestizaje. Teniendo en cuenta esta realidad indiscutible sorprende como el
rechazo a dichos acontecimientos es inversamente proporcional a la verdad
migratoria y mestiza que cada uno lleva dentro de sí, sobre sí. El sur europeo,
luego el norte -y poco de su centro-, formaron este país, muchos de ellos
manteniendo la esperanza de volver a su tierra de origen -como es natural-. Sus
numerosos hijos y nietos argentinos son quienes hoy no comprenden y condenan
nuevas olas -asiáticas, africanas y americanas-, sin comprender que dicho
fenómeno es absolutamente natural, que mañana será su hijo o nieto quien
posiblemente deba o prefiera apostar en otras tierras.
Por esto mismo es
que apoyo profundamente, de Argentina a Portugal y cualquier punto del planeta,
la afirmación del autor portugués en referencia a estas formas de sometimiento y
confinamiento al olvido del pasado:
"En verdad, en verdad os digo, hay
ciertas maneras de ser feliz que son simplemente odiosas.".
Canela
--
Publicado por nccanela@gmail.com para CANELA el
24/07/2009 06:47:00 PM