Letra : Santiago Antonio Velaz
Música : Osvaldo Pugliese
Flor, que junto a mí
debes sufrir, enamorada.
Por tu devoción hacia otro Dios
el mundo nos separa,
con cruel frialdad no nos comprende,
nos denigra, nos ofende,
sólo hay odio en las miradas,
no ven que el dolor
aumenta más nuestra pasión.
Vení, acercate, vida mía,
secá esas lágrimas, besame,
iremos juntos por la vida
hasta que un día la muerte nos separe.
Qué nos importa de ese mundo,
sus religiones y sus clases,
si nuestro amor es tan profundo
que nadie, nada, nunca nos podrá separar.
No, llorar por qué,
perder la fe, nunca mi amada ,
no podrán borrar de mi vivir
el sol de tu mirada.
Por qué si es carne nuestro cuerpo
un prejuicio cruel y terco
nuestros sueños amenaza.
Ya comprenderán,
dame tu amor, no sufras más.
Santiago Antonio Velaz