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Cuantas cosas compartidas,
cuantos sueños: el barrio de Once y su plaza, el diario "Crítica",
la revista "Caras y Caretas", el movimiento
martinfierrista y los nombres queridos y nunca olvidados de Borges,
Ricardo Güiraldes, Macedonio Fernandez, Oliverio Girondo, Leopoldo
Marechal y más, muchos más.
La obra
literaria de los González Tuñón es copiosa y siempre, de manera
infaltable, poblada de magia; magia, creo ahora, que solo pueden
tener los seres nobles de corazón.
Todos los
escritos de estos dos hermanos promueven, desde esa nobleza de
corazón, la redención de los mundos grises, sobre todo de Buenos
Aires.
Personajes y
ambientes, casi siempre trágicos, encuentran en estos poetas una
calidez que les asegura la salvación, salvación que todos
ambicionamos.
Recordemos los
títulos de sus obras. De Enrique: Tangos; El alma de las
cosas inanimadas; La rueda del molino mal pintado; Apología de un
hombre santo; El tirano; Camas desde 1$; Las sombras y la lombriz
solitaria; El cielo está lejos.
Obras de Raúl:
El violín del diablo; Miercoles de Cenizas; La calle del agujero en la
media; El otro lado de la estrella; Todos bailan; La rosa blindada;
8 documentos de hoy; Las puertas del fuego; La muerte en
Madrid; Canciones del tercer frente; A nosostros la poesía; La calle
y las islas; Caprichos de Juancito Caminador; Himno de pólvora;
Primer canto Argentino; Selección de poesías; Hay alguien que
está esperando; Todos los hombres del mundo son mis hermanos; La luna
con gatillo; A la sombra de los barrios amados; Crónicas del
país de nunca jámas; El rumbo de las islas perdidas; Poemas para el
atril de una pianola; La veleta y la antena.
Es probable
que esta nota nada haya aportado a lo tanto ya dicho por los
seguidores de los Tuñón, no se me culpe, la nostalgia me ha
traicionado, mi infancia y mi juventud se hacen presentes y me
dictan una crónica familiar cercana a la ternura.
A los once años
me inicié en esta misteriosa tarea de poeta, uno de mis primeros
trabajos fueron unos cándidos versos a tío Raul, mejor dicho a
Juancito Caminador, recuerdo las últimas cuartetas:
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