El
disco, su primer disco, se fue gestando entre el 2008 y el 2010, el
productor fue Lucho Gonzalez quien fuera guitarrista de Chabuca
Granda y Mercedes Sosa, y fue parte del trío Vitale-Baraj-Gonzalez.
Lucho le ayudó a elegir los temas. El disco se grabó en el estudio
de Lito Vitale, estaba todo listo hasta el diseño de tapa, pero se
hizo esperar hasta que en el 2010 el sello “Macaw Record” ofrece
sacar y distribuir el disco.
Cerraba una historia, abría un camino. El disco estaba en la
calle.
Queriamos saber como fue
la historia. Dorita se vino a casa y mates por medio me fue
contando.
Mi
padre, Hector Chavez es de Misiones, cantor y guitarrista. De la
región del Chamamé fue la mitad del dúo “Ubeda-Chavez”. El letrista
de la mayoría de los temas es mi tío Félix Chavez, y papá ponía la
música. Ellos fueron llegando a Villa Bosch, al Oeste del gran Buenos Aires, para el año
1950. Hoy Héctor, con 78 años, sigue tocando su guitarra.
Yo,
nos cuenta Dorita, comencé con el chamamé, había crecido rodeada de
músicos y su música, piensa que Isaco Abitbol es el padrino de mi
hermano y siempre estaba con mi padre. Hace unos años Chango
Spasiuk llamó a un
disco suyo “Tarefero de mis pagos” tema de mi padre que estaba
incluido en el disco. Y se comunico con mi padre para pedirle
permiso para editarlo en el país , esa vez nos enteramos que de chico el Chango
escuchaba mucho al dúo “Ubeda-Chavez”.
Nos
pusimos a revisar otros disco del Chango Spasiuk, que yo tengo en
casa, y nos encontramos con más temas del padre de Dorita. Y sigue
su relato.
Comencé como cantante de
sesión, como aprendí con el Chamamé y este se canta a dos voces, ese
aprendizaje me facilitó el acompañar a otros en su canto. Uno de mis
primeros escenarios fue en “la Pomonita”. Tengo un hermano que no se
dedicó a la música. Papá cuando enviudó se casó con Ada Azucena
Vallejos (También cantante). Y de este matrimonio de papá tengo una
hermanita de 13 años súper afinada con el canto que se llama
Azucena.
Pasé
por el POP, el JAZZ hasta encontrar mi estilo. Grabé con León, con
la Zimbaue, con Diego Torres. Busqué mi repertorio hasta que lo
encontré en el bolero cubano, repertorio Latinoamericano, bolero con
bossa-nova .
Siempre me gustó la
cantora interpretativa, no la técnica. Yo soy profesora de canto,
perfecciono la técnica pero busco el contacto con el público, que
haya un dialogo interpretativo.
Estaba trabajando con
Diego Torres cuando él llamó a Lucho como arreglador para su
unplugged. Ahí lo conocí , pero tuve que esperar que terminaramos
una gira para poder contarle en una charla la idea del disco. Yo
tenía un grupo “Bolerosa” que hacíamos música latinoamericana,
cuando le dije a Lucho que me gustaba el bolero se sorprendió, le
canté un tema y se comprometió a pasarme material, le pedí que sea
el productor de mi disco y le gustó la idea. El tema “Madrugada” era
originalmente un vals criollo y Lucho lo llevó al Vals Peruano.
Lucho grabó las guitarras y el bajo, fue sencillo y rápido hacer el
disco con él. Lo que si yo estaba muy nerviosa , estaba grabando mi
disco.
Actualmente estoy haciendo
un fuerte trabajo de prensa para su difusión, es un disco apadrinado
por Lucho un músico de gran trayectoria y lo nuevo que yo
hago.
Comencé a cantar
profesionalmente en 1993. Gracias a este trabajo conocí Rusia,
Praga, Israel, casi toda América. Con anécdotas como haber tomado
una guagua para ir a las pirámides en México y unos días después ir
del aeropuerto al hotel en limusinas. Permanecí 3 meses en España,
de gira con Diego. Muchos lugares no tuve tiempo ni de conocer, a
veces vamos con el tiempo justo para cada presentación. Las giras
son agotadoras.
Hoy
día trabajo como profesora de canto, la estabilidad me la dio
haber encontrado mi estilo y dedicarme a hacer mi disco, ahora a
difundirlo.
El
mercado es duro, yo no soy ansiosa y eso me ayuda a ir despacio. La
prensa me lleva a radios y tengo la sensación de tener buena
recepción, siempre me están dando buen tiempo para hablar, ponen mis
temas, me tratan bien. Lo que es difícil hoy es que no hay tantos
lugares para tocar, para relacionarse con el público, la gente
tampoco tiene la costumbre de ir a ver al músico en vivo. Hay que
trabajar mucho esto, a veces el músico acepta cualquier condición
con tal de mostrar lo que hace. Acepta a veces ser un objeto
decorativo del lugar. Hay que hacer valer más lo que hacemos.
Aun
no salió la ley del músico que entre otras cosas al obligar a que no
se pueda tener toda música funcional en los locales tengan que
contratar músicos en vivo. Eso y que el músico no se haga cargo de
las entradas serán aportes a que mejore la calidad del
trabajo.
Al
haber pocos lugares se da algo positivo, nos terminamos juntando, se
une la creatividad.
Mis
proyectos actuales son, seguir tocando este disco y comenzar a
trabajar los temas nuevos. El 2 de diciembre hacemos “Círculo de
Brujas” en el teatro “Caras y Caretas”, lo hacemos 5 cantoras,
Lorena Astudillo, Claudia Levi, Cecilia Gauna, Paola Gamberole y yo
Dorita Chavez. Esto surge de los encuentros, vamos a hacer 3 o 4
temas cada una y algunos temas juntos. Con algunas de ellas ya
habíamos trabajamos en el homenaje a Violeta Parra, la impulsora de
ese homenaje fue Carla
Giannini, Chilena del grupo “Calycanto”. Este homenaje tal vez
termine en un disco.
Voy
a comenzar con el 2do disco, con temas míos, no tanto bolero, más
ritmo latinoamericano y Bossa, versionar algunos artistas de
candombe uruguayo y seguro algún tema con mi viejo.
Fue
una tarde de sábado, mate por medio, y escuchar sus historias.
Historias en las que pone mucha fuerza. Ser cantante, haber elegido
ser cantante, buscar su estilo, perfeccionase día a día, pelear un
lugar, Dorita nos prestó sus historias, nos permitió haber viajado
con ella, la imagen de grandes músicos cantando en el patio de su
casa y ella , niña, caminando entre ellos aprendiendo a cantar.
Gracias Dorita por tu tiempo.
Por
Guillermo Daniel Contreras