Un
reencuentro hace pensar en que hubo un encuentro previo. Hace 11
años la última vez. También hace 27 años cuando nos volvíamos a
encontrar con la democracia en el estadio de Velez.. O hace 34 años,
cuando aún estaban en Buenos Aires. Los Jaivas volvieron a tocar
aquí, y esta vez en la fiesta del Bicentenario, en el obelisco.
Vuelven a estar en nuestros grandes festejos. Y la gente con
ellos.
El
taxista, a la pregunta ¿Recuerda a los Jaivas? responde – Los
chilenos, como no, tengo 54 años y los de mi generación los
recordamos bien, los pibes tal vez no, pero son
buenos….
Voy
al teatro Ateneo, no se como es el clima antes, durante y después de
un show. Nunca estuve dentro del dinosaurio cuando este corre, solo
lo veía en la pantalla.
Nervios,
equipos que no andan, luces que no prenden, preparan todo,
escenario, instrumentos, luces, sonido e imágenes, En el teatro hay
cables, pinzas, escaleras, computadoras, y técnicos por todos lados.
Mario hace una lista, indica pasos a seguir y así y todo se da
tiempo para una sonrisa, dar un abrazo y hablar bien de otros
músicos, para darme las gracias por estar ahí, a mí, y yo no puedo
ni decirle que estoy agradecido por poder
escucharlos.
El
día del show, Claudio se da tiempo de saludar a los amigos en la
puerta, le piden sacarse una foto, se saca varias, abraza, saluda,
camina, y entra al hall triunfante y feliz. Ya está, el reencuentro
comienza a darse.
Abajo,
en el pasillo de camarines, los músicos se preparan, suenan sikus,
guitarras, charangos, afinan, coordinan, hacen lista, supongo que de
temas. Mario les recuerda de andar lentos, los pasos coordinados,
entremos por el mismo lado, serios, se ríen, saben que en la sala la
gente los espera. Para escucharlos y abrazarlos en un aplauso
eterno. Es el premio para tanto trabajo, Bs As los admira, los
recibe y los escucha.
Los
Jaivas suenan como siempre, el viento de la cordillera corre entre
la gente, la pampa y las alturas bailan entre butacas calientes,
banderas chilenas, recuerdos de sus tierras, también recuerdos del
Zarate tropical, recuerdos de haber andado, pegado afiches, gastado
zapatillas, comer poco, comer más, recibir apoyo y hoy devolverlo
con música. Ecos de América toda en seis músicos, que si bien no son
todos los de un principio, son la misma música, la misma ilusión,
sangre nueva y amores de siempre.
El
dinosaurio corre, la platea admira…
Terminado
el show con dos grandes recuerdos, dos himnos, “mira niñita” y
“Todos Juntos”, se relajan los Jaivas en soledad. ¿Que pasará por
sus cabezas en ese momento?, “Tarea cumplida”, “Dudas sobre lo
hecho”, “agradecimientos” . Seguro, porque cuando me acerco a
Claudio me dice, primero tengo que salir a saludar a los amigos
después charlamos. Lo Seguí, en el hall del teatro un centenar de
“amigos” lo rodea , lo saluda, le dan regalos.
Mientras
Claudio deja caer sonrisas y abrazos en un teatro agradecido, yo me
fui yendo a casa en silencio, satisfecho. Por haber escuchado el
sonido de un continente, el llanto y su sonrisa en una noche
irrepetible.
Ir a fotos y
videos de Los Jaivas...
Guillermo
Contreras
Corresponsal
de la Revista del Los Jaivas en Bs As
www.laveredadelsol.com.ar